Alejandro Cesarco

Un artista Visual, cuya materia prima es el lenguaje.

¿Quién es este artista uruguayo reconocido en el mundo entero, que deambula por bienales de arte, que es tapa de Art Review, nos representó en la 53 bienal de Venecia, trabajó mano a mano con John Baldessari y tiene galeristas en varios países?

Estudio_ Alejandro Cesarco

Alejandro Cesarco es artista, curador y editor. Nació en Uruguay en 1975 y desde hace años vive y trabaja en Nueva York. Su obra es visualmente precisa en cada uno de los soportes que utiliza (video, instalación, imagen fija), exigiéndonos como espectadores que nos acerquemos a escuchar o a leer. No grita con grandes formatos, colores brillantes o sujetos llamativos; nos interpela suavemente al oído cuestiones filosóficas y ontológicas de las que es difícil escapar como seres humanos. Inquietante por su quietud, definitivamente en contra del arte retiniano preocupado por la estética que ya sentenció Duchamp; y alineado con los artistas conceptuales de la segunda mitad del siglo XX ¿Pero de qué habla Alejandro Cesarco?

En su estudio – editorial en Chelsea, treinta metros cuadrados de libros desde el piso hasta el techo, Cesarco habla de sus inicios en Uruguay, donde a la vez que cursaba la carrera en Dirección de Empresas en la Universidad Católica de Montevideo, estudiaba fotografía con Panta Astiazarán; sin embargo asegura que fueron la cantidad de horas en Cinemateca su principal formación como artista en nuestro país.

Alejandro-Cesarco-en-su-estudio_-1024x682Con una carpeta de fotografías en blanco y negro que retrataban la rambla y a los montevideanos, Cesarco llegó a Estados Unidos en 1998 para realizar un master en Artes en la NYU. Él único contacto que llevaba era el de Luis Camnitzer, fundamental artista germano-uruguayo del arte conceptual latinoamericano y radicado en Nueva york desde hace décadas. Con él se juntó para mostrarle sus series fotográficas, y con sinceridad extrema Camnitzer le espetó: A mi esto no me interesa para nada. Eran representaciones parciales e instantáneas de una realidad visual encuadrada para agradar al  espectador. Este encuentro fue un primer estímulo para repensar su lugar en el campo del arte, y junto a la amistad con Liliana Porter,  Ana Tiscornia y otros artistas, estimuló al joven artista a cuestionar sus propios límites, sus propias inquietudes que después transmitiría en su arte.

Textos escritos, leídos, recortados, ausentes, reinterpretados, yuxtaposiciones de imágenes, citas. Las palabras de otros como herramientas creativas para generar una pregunta propia que desconfía del lenguaje como expresión, por ser un soporte débil y mediado por el código común. Su obra es un juego de descontextualización que nos invita a generar asociaciones en la que construimos un relato nuevo, y nos cuestiona sobre las estructuras mismas de creación de sentido, narrativas y visuales, mediadas por el contexto y la (de)formación cultural.

Cesarco comenzó a investigar en espacios entre la autobiografía y la narrativa universal, proponiendo asociaciones libres a partir de textos, leídos o recortados, entrelazando  diferentes soportes y temas para llevar a complejas redes de ficción y no ficción que se convierten en autorretratos del propio artista, construcciones de su pasado, presente y futuro. Una de ellas es Index, una serie de índices de libros que aun no ha escrito (y probablemente nunca lo haga), donde con rigurosa metodología, Cesarco detalla sus propios intereses, preocupaciones, influencias, investigaciones, y quizás también obsesiones. El espectador se ve enfrentado a un retrato de palabras que buscan ser descifradas y sometidas a conexiones para que tengan sentido.

Una obra que a mi entender es paradigmática de los cuestionamientos del arista es Zeide Isaac (2009), un video en el que su abuelo representa un texto escrito por Cesarco sobre su propia experiencia como sobreviviente al holocausto. La obra, un video de casi seis minutos de duración, reflexiona sobre la construcción de un relato sobre el pasado. Narrar el pasado es siempre conflictivo, a él se refieren en competencia la historia y la memoria. La competencia queda especificada, la historia no siempre puede creerle a la memoria; y la memoria desconfía de una reconstrucción que no ponga en su centro los derechos del recuerdo. Cesarco sentencia que esta distancia entre los hechos y la representación avanza fatalmente hacia la simplificación y el estereotipo, revelando nuevamente las debilidades interpretativas y representativas de los relatos.

Index (A Novel) - An Abridged History of Regret

En Zeide Isaac, el protagonista afirma con una metáfora exquisita que nos revela las diferencias ontológicas en la construcción de sentido entre el medio fotográfico y la expresión escrita, que su vida es más un retrato que una biografía. En un retrato, el tiempo será siempre el presente subjetivo mientras que una biografía es una reconstrucción de la historia contada por otros. Contando puede alcanzarse una verdad que de otro modo sería inaccesible, una identidad más cierta o más honda que la establecida por las apariencias e indicios de la realidad, profundiza en una obra más reciente, If in time (2012), en la que una mujer y un hombre jóvenes se leen mutuamente extractos de libros y recortes escritos en papeles o cuadernos, con una intimidad escalofriante.

Cesarco prefirió la palabra como representación, al instante detenido en el tiempo de la fotografía. Esta elección de un medio sobre el otro es fundamental, y refleja su angustia ante la imposibilidad de una expresión completamente auténtica debido a la mediación necesaria de los códigos con los que nos comunicamos. Decide usar  esas fallas de la descontextualización, la traducción, la repetición, la yuxtaposición, etc, para crear nuevos mensajes con inteligencia asertiva, cinismo y también una melancolía casi formal. Los soportes son variados; video, fotografía, instalaciones, acciones performáticas, todos con una perfecta simplicidad como factor común, sin distracciones. La importancia de la imagen queda evidenciada en su cuidadoso uso de película analógica en los filmes, con una fotografía precisa y un ritmo que permite saborear cada toma. El protagonista indiscutible de gran parte de su obra es Daniel Hendler, otro talentoso artista uruguayo con reconocimiento internacional, quien representa los textos de Cesarco con una claridad magistral.

Methodology2Su trabajo va más allá de la producción artística, Cesarco dirige una editorial desde la cual se distribuyen catálogos y libros de arte a escuelas y centros educativos y donde se publica la colección de libros Between Artists, conversaciones entre reconocidos o prometedores artistas contemporáneos donde se documentan sus  diferentes posiciones y estrategias. Gracias a su gestión y su trabajo curatorial, en diciembre del 2000 los uruguayos tuvimos la oportunidad de recibir en la sala 5 del MNAV una muestra de Félix González Torres,  en una producción conjunta con el CCE.

Alejandro Cesarco es un artista consolidado en el campo del arte, que a partir de sus lecturas, de las historias propias y ajenas de las que se hace eco, crea ambientes para que construyamos nuestra propia memoria a la vez que él inventa la suya. Todo es una experiencia tan falsa como veraz, tan personal como colectiva, de la cual es imposible salir indemne.